#Estudiantes | Hábitos positivos: los 8 consejos para el universitario

#Estudiantes con este hashtag podrás leer los artículos relacionados con la vida de los estudiantes. Encontrarás consejos y tips para hacer de tu vida universitaria una experiencia única

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Cuando estás con la presión del periodo de exámenes universitarios, mantener hábitos positivos puede ayudarte a estar mejor. Más aun en casos donde has pasado muchas noches en vela, situación que empeora el estrés si no se reduce la ansiedad. Además, se hacen enormes esfuerzos para mantener la concentración que no dura más de unos minutos, de hecho, se pasan horas delante de los libros sin haber entendido nada, leyendo una y otra vez la misma página.

¿Pero de qué forma podemos sacar el mejor provecho a nuestro tiempo de estudio?

A continuación hablaremos de los hábitos que como estudiante no se logran seguir al pie de la letra pero lo ideal sería seguirlos.

Además hemos preguntado a nuestros usuarios, ¿cuál es el hábito que más les cuesta adoptar para mejorar su rutina de estudio? Porque sabemos que siempre hay hábitos que no nos simpatizan. Y en tu caso, ¿cuáles son los que más te cuesta seguir?

1. Despertarse temprano

Es difícil, lo sabemos… especialmente si no logras renunciar a las fiestas, salidas con los amigos y pubs, sin contar que en algunas carreras hay cursos a los cuales se puede faltar más de una vez sin tener problemas. Pero tenemos claro que esto no es lo apropiado y despertar temprano es una buena costumbre que puede hacer la diferencia a lo largo de la jornada.

Despertarse temprano es importante, pero también lo es ir a dormir temprano. Según un estudio norteamericano; un estudiante universitario debería dormir de 6 a 8 horas diarias. Sabemos en qué estás pensando: estudiar, salir con la pareja o con los amigos, familia,  gimnasio, comer y dormir, ¿cómo hago para hacer todo esto en solo 24 horas? ¡Misión imposible! “organizarse y distribuir los compromisos” es la clave.

2. Nunca saltar el desayuno

Muchas veces tenemos la tendencia de saltar el desayuno, ya que todavía estamos somnolientos y por lo general vamos atrasados a la universidad; o por el contrario, preferimos dormir un poco más y no desayunar. Los buenos hábitos de alimentación nos permiten iniciar el día con el pie derecho. Quien no toma desayuno o no come lo suficiente no puede pretender tener un buen desempeño en los estudios durante la mañana. Cada tanto una golosina no causa mal alguno, pero un buen desayuno es el que nos recarga de energía y nos llena de vitaminas, lo que quiere decir que debemos tomar jugo de naranja o comer frutas y acompañarlos con una porción de cereales y leche.

Para aquellos que necesitan un golpe de energía, es recomendable que consuman una porción extra de proteínas que ayudarán a mantener la fuerza hasta la hora de almuerzo. Ya lo saben los ingleses, que aunque si nos parecen un poco extrañas sus costumbres culinarias, ellos incluyen un alto contenido energético (y calórico) en su primera comida del día.

3. Consumir comidas ligeras

Los hábitos alimenticios son fundamentales. Comer 5 veces al día es lo ideal para aprovechar al máximo las energías y no sentirse pesados. Una buena comida se compone de proteínas como la carne, pescado, huevos y derivados de la leche. Luego se añade una porción abundante de verduras crudas o cocidas y una porción de hidrato de carbono; que serían las harinas o azúcar. Debes evitar grandes cantidades de grasa o aderezos pesados para el estómago.

Llevar una alimentación ligera es mucho más simple si recordamos comer pequeños snack entre las dos comidas principales.

4. Hacer una pausa

Un paseo, un poco de deporte o simplemente una buena conversación con amigos al teléfono, ¡tómate una pausa de los estudios! Aunque sea solo media hora, pero ¡hazlo! Desconectarse por un momento es un modo para regenerarse y sentirse mejor cuando se vuelve al estudio.

En las pausas hacer un poco de deporte o un paseo al aire libre ayuda a aliviar el estrés y permite de volver al estudio con mayor energía. La actividad física es  óptima, pero debemos evitar aquellas  muy agotadoras porque tendrán el efecto contrario.

Sabes que los grandes manager norteamericanos hacen ¡switch-off!, lo que quiere decir desconectarse totalmente todo el fin de semana para estar con la familia o bien cultivando un hobby o simplemente reposando en casa. ¿Sabes por qué? Porque eso les permite volver el lunes mucho más productivos. Descansar y pensar a otras cosas ayuda a refrescarse para volver mucho más recargado.

5. Tomar bastante agua

Nuestro cerebro está compuesto por el 85% de agua, por lo cual necesitamos estar siempre hidratados. Es por esto que debemos beber mucha agua, ojalá llevar con nosotros una botella de agua para beber cuando lo necesitemos. Para que se vuelva costumbre debemos tomar pequeñas cantidades muchas veces al día.

PD: “beber mucho”, no incluye ningún tipo de alcohol.

 

6. Dormir bien

Es muy difícil concentrarse si no has dormido lo suficiente, por lo que debes tratar de respetar horarios adecuados para ir a dormir. Y si logras hacer una siesta entre los estudios mucho mejor.

Como decíamos antes: de 6 a 8 horas de sueño son obligatorios, pero dormir tanto no es sinónimo de dormir “bien”. ¿Esto qué quiere decir? Esto significa dormir sin molestias, relajados y no despertarse de noche. Aconsejamos no hacer actividad física en la noche, jugar demasiado con videojuegos o estar expuestos al PC hasta tarde. Ojalá graduar la temperatura de la habitación para sentirse a gusto, pues no hay nada peor que morir de frío dentro de una cama con sabanas heladas o si es verano, sudar como locos como si fuera un sauna.

¡Buen estudio!

 

 

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